10 de diciembre de 2011


¿Por qué te escapás de mí? No corras, no te vas a poder esconder.
Esperá, no estoy tratando de lastimarte ni de reprocharte nada, quiero evitar eso.
Cooperá conmigo, ayudame, y así te voy a poder ayudar yo a vos.
¿Cuántas veces te tengo que decir que no me tengas miedo? A vos tenete miedo, a tus vicios, a ese cartón de vino que tenés en las manos tan sobreprotectoramente, como si fuera tu bebé.
Calmate, no me grites más, se supone que tu bebé soy yo, así que tratame bien.
¿Tanto te cuesta entender que quiero ayudarte, cuidarte?
No quiero verte más autodestruirte, así que si lo querés seguir haciendo no me metas a mí, no me hagas tu cómplice, no estoy de acuerdo con lo que hacés.
Si vas a seguir, avisame, así me voy de acá antes de ver el final de tu historia…

No hay comentarios:

Publicar un comentario