8 de diciembre de 2011

Andate si querés, despedite de este mundo y volá, usa tus alas, esas que nunca abriste por miedo, y huí. Escapate de toda esta mierda, de lo que te ahorca, de lo que te reprime y de lo que te hiere, no importa si eso es de cobarde, nadie te va a juzgar, o al menos no yo, porque si pudiera, haría lo que estás por hacer. Si yo tuviera un par de alas fuertes y hermosas como las tuyas, ya me hubiera ido de acá hace tiempo, mucho tiempo. Así que dejalo fluir, hace lo que tu corazón marchitado y agónico te diga, volá, y no tengas miedo de llegar alto, porque siempre te voy a estar viendo, voy a estar cuidando de vos, aunque me quede con los pies puestos en la tierra. Hacé lo que yo no soy capaz de hacer, hacelo por vos y por mí, por tu felicidad, que es la mía.
Volá lejos, tan lejos como puedas, porque cuando esto se empiece a derrumbar, no va a parar hasta terminar con todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario