9 de enero de 2012

Locura

Te veo en la oscuridad. Dejá de sonreírme así, eso me da miedo. ¿Por qué siempre aparecés en estos momentos?
Estoy empezando a pensar que sos producto de mi imaginación, o capás estoy alucinando, ¿vos qué pensás? Yo creo que sí, dado que te veo cuando estoy angustiada, aunque esa no sea la palabra correcta. Supongo que es algo más como… deprimida. Sí, esa pega mejor, pero tampoco termina de explicar la situación. Digamos que siempre aparecés para hacerme entrar en razón cuando estoy por hacer una estupidez.
Basta, ya te dije que dejaras de sonreír, tus dientes me ponen nerviosa, son como… como cuchillos…
Sí, vos sos el que siempre me salva pero, al mismo tiempo, sos la razón de mis temores y preocupaciones.
¿Cómo es que sólo yo te veo? ¿Estoy loca? No, no son ellos los locos. No pueden estar todos locos y yo no. ¿Cómo que por qué? Dale, ¿que tan posible es eso?
Pero esperá, la culpa la tenés vos, y no te enojes por lo que te voy a decir, pero si yo no te viera , si no hablara con vos y si no te hiciera caso en lo que me decís, mejor dicho, en lo que me obligas a hacer, no estaría encerrada acá.
No me grites, sabés que tengo razón. No te acerques más, no quiero hablar con vos, andate, no me toques… no…

-    Murió de un paro cardíaco, no sabemos qué lo provoco, probablemente algo dentro de su cabeza… -Pronunció el policía a la hora de comunicarle la tragedia a la familia de la chica, pero tanto él como el dueño del loquero sabían que no era verdad, algo la había matado…-.

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