11 de noviembre de 2011

A veces me gustaría gritar lo que pienso, lo que siento, lo que me parece que está bien o mal, y siempre me callo, guardo mis pensamientos en lo más profundo de mi mente, solo por miedo de lastimar a los demás, de decir algo que podría no gustarles, o herirlos de alguna manera: termino reprimiendo mi verdad.
Pero al mismo tiempo que protejo a las otras personas me lastimo yo, porque guardar las cosas, en especial las que tienen filo, puede hacer que me corte, o simplemente pueden pesarme, y no está bueno llevar mucho peso, ya que corrés el riesgo de quedarte aplastado abajo.



 

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